Otra vergüenza, Iberdrola. La verdad es que sólo leyendo la parte pública de la reclamación se te ponen los pelos de punta. El usuario dice tener la torreta a 50 metros de su casa.
¡La #torretadelavergüenza está a tan sólo 10 metros de mi puerta!
Y como no podía ser de otra forma, reclamación cerrada – NO RESUELTA. Lo habitual en todo lo que tiene que ver con Iberdrola. Ellos, a lo suyo.

12 años de lucha y la torreta sigue allí. Supongo que pensarán que la probabilidad ahora de que alguien se electrocute por segunda vez es muy baja (por simple cálculo de probabilidades).
Sólo podemos denunciar y denunciar. Pues eso. Ellos a los suyo, y nosotros a lo nuestro. Estaremos 12 años, o hasta que el cuerpo aguante, Iberdrola.